23 marzo, 2026 Juan Fernando Marqués

La nueva CIP 2026: el mapa que la innovación tecnológica necesitaba

La actualización de la Clasificación Internacional de Patentes reorganiza el conocimiento técnico global para reflejar la revolución de los semiconductores, la transición energética y la explosión de la inteligencia artificial.

A principios de 2026, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) publicó la traducción al español de la nueva versión 2026.01 de la Clasificación Internacional de Patentes (CIP). Un acontecimiento que puede parecer técnico y reservado a especialistas, pero que en realidad actúa como termómetro de hacia dónde se dirige la innovación global.

La CIP es el sistema de referencia que utilizan más de 100 oficinas de propiedad industrial en todo el mundo para clasificar y recuperar documentos de patente. Cada vez que se modifica, es porque la tecnología ha avanzado lo suficiente como para exigir nuevas categorías que den cabida a inventos que antes no tenían lugar propio. La edición de este año es, en ese sentido, especialmente elocuente.

El fin de H01L y el nacimiento de la clase H10: los semiconductores se reorganizan

El cambio más llamativo de la CIP 2026.01 es la supresión definitiva de la subclase H01L, durante décadas el gran cajón de sastre de la electrónica de estado sólido y los dispositivos semiconductores. En su lugar, el sistema consolida la nueva clase H10, completando una reestructuración que lleva años en marcha.

Con la incorporación de las subclases H10P y H10W, dedicadas a procesos de fabricación y a otros detalles constructivos de dispositivos semiconductores, la clase H10 queda plenamente operativa. Junto a ellas, se crean además nuevos grupos principales como H10B 80/00, H10D 80/00, H10D 87/00, H10D 88/00, H10D 89/00, H10K 19/00 y H10N 19/00.

¿Por qué importa esto? Porque los semiconductores son hoy el corazón de la economía digital. Los chips de alta densidad para inteligencia artificial, los transistores de siguiente generación, los semiconductores de amplio bandgap para la automoción eléctrica o la fotónica integrada son tecnologías que la vieja subclase H01L ya no podía clasificar con la precisión que requieren.

La nueva arquitectura de la clase H10 permite una granularidad mucho mayor, facilitando búsquedas de estado de la técnica más precisas y, por tanto, un análisis de la competencia tecnológica más fiable. Para quienes gestionan carteras de patentes en el sector del semiconductor —hoy estratégico por razones geopolíticas evidentes—, esta mejora no es menor.

H02J y el almacenamiento de energía: la CIP abraza la transición energética

La restructuración de la subclase H02J, que abarca redes y sistemas para el suministro y almacenamiento de energía eléctrica, es otra señal de los tiempos. El auge de las baterías de nueva generación, los sistemas de gestión energética inteligente, las microrredes y el almacenamiento asociado a las energías renovables ha disparado el número de solicitudes de patente en este campo.

La revisión de H02J responde a esa presión: cuando una categoría acumula decenas de miles de documentos sin la granularidad suficiente, la búsqueda se vuelve ineficiente y los examinadores no pueden evaluar con rigor la novedad de las invenciones. Reorganizar este espacio mejora la calidad del sistema de patentes en uno de los sectores con mayor inversión en I+D de la presente década.

G06T y la inteligencia artificial generativa: la imagen ya tiene su propio lugar

Fuera de la Sección H, destaca la creación del nuevo grupo principal G06T 12/00 en el ámbito del procesamiento e generación de imágenes por computador, junto con novedades en G06T 11/00. Esta clase, G06T, ha sido identificada en estudios de análisis de patentes como uno de los ejes centrales de la innovación en inteligencia artificial.

La explosión de los modelos generativos —desde la síntesis de imágenes fotorrealistas hasta los sistemas de visión artificial para vehículos autónomos— ha llenado de solicitudes un espacio que necesitaba crecer. La creación de G06T 12/00 refleja que la generación de imágenes por IA ha alcanzado una masa crítica suficiente para merecer su propia categoría principal, diferenciada del procesamiento más clásico.

Que la CIP cree grupos específicos para tecnologías emergentes equivale a un reconocimiento oficial de su madurez: si existe suficiente corpus de patentes para justificar una categoría propia, esa tecnología ya no es ciencia ficción, es industria.

F26B 21/00: también la eficiencia industrial merece actualización

Las novedades en el grupo F26B 21/00, relativo a procesos de secado, pueden parecer más prosaicas, pero también responden a una tendencia real: la optimización energética de los procesos industriales. Las presiones regulatorias en torno a la eficiencia energética y la huella de carbono están impulsando innovación en sectores tan diversos como la industria agroalimentaria, farmacéutica o la fabricación de baterías, todos ellos intensivos en procesos de secado o deshidratación.

¿Qué significa esto para la gestión de su propiedad industrial?

Los cambios en la CIP no son mera burocracia clasificatoria. Tienen consecuencias prácticas directas:

  • Las búsquedas de anterioridad utilizan la CIP como índice. Una clasificación más granular mejora la exhaustividad y reduce el riesgo de pasar por alto documentos relevantes.
  • Los análisis de vigilancia tecnológica y de cartera de patentes de competidores se benefician de una taxonomía más precisa, especialmente en sectores de alta actividad como semiconductores, energía o IA.
  • La reclasificación de documentos existentes puede afectar a cómo las oficinas de patentes localizan y citan arte previo durante la examinación de nuevas solicitudes.
  • Conocer la nueva estructura permite redactar memorias descriptivas y reivindicaciones con la terminología técnica adecuada, orientando mejor la clasificación desde el inicio del proceso.

En Marqués & Ferrer seguimos de cerca estas actualizaciones porque entendemos que proteger la innovación de nuestros clientes exige mantenerse al día con los sistemas que la organizan y la hacen recuperable. La CIP 2026.01 es, en definitiva, un espejo de la tecnología de nuestro tiempo: semiconductores más complejos, energía más distribuida e inteligencia artificial más generativa. Conocerla bien es parte de nuestro trabajo. ¿Empezamos?

Fuente: Circular 6 del COAPI (19/01/2026) · OMPI – Clasificación Internacional de Patentes 2026.01 · OEPM
© Marques & Ferrer · Agentes de la Propiedad Industrial
, , , , , , ,